Unidades Médicas

Urología Pediátrica

En la unidad de urología pediátrica se tratan quirúrgicamente patologías urológicas infantiles como el hipospadias, el testículo no descendido y el reflujo vesicoureteral.

0Médico
0Tratamiento
3Hospital

La urología pediátrica es una especialidad quirúrgica dedicada al diagnóstico y al tratamiento médico y quirúrgico de las enfermedades congénitas o adquiridas que afectan a los riñones, uréteres, vejiga, uretra y órganos genitales, desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia. Las enfermedades del sistema urogenital en los niños presentan diferencias significativas respecto a las de los adultos; es necesario considerar que los órganos están en proceso de desarrollo, que las técnicas quirúrgicas son distintas y que se deben observar los efectos del crecimiento a largo plazo. Por este motivo, la evaluación por parte de médicos especializados en el campo de la urología pediátrica es de vital importancia.

Alcance de la Urología Pediátrica

El departamento de urología pediátrica se ocupa de una amplia gama de enfermedades, tales como anomalías congénitas renales y ureterales, hipospadias, testículo no descendido (criptorquidia), reflujo vesicoureteral, disfunciones vesicales, incontinencia urinaria, complicaciones de la circuncisión, varicocele, hidrocele, hernia inguinal, cálculos renales y tumores urogenitales. El seguimiento posnatal y la planificación del tratamiento de las anomalías del sistema urinario detectadas durante el periodo prenatal también forman parte del ámbito de responsabilidad de este departamento.

Los urólogos pediátricos aplican diferentes técnicas quirúrgicas, como cirugía abierta, cirugía laparoscópica e intervenciones endoscópicas, seleccionándolas según la edad del niño y las características de la enfermedad. Los métodos mínimamente invasivos ofrecen la ventaja de una estancia hospitalaria más corta y una recuperación rápida.

Enfermedades Urológicas Pediátricas Frecuentes

Los problemas urológicos en los niños pueden ser congénitos o adquiridos. El diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado de estas enfermedades son críticos para preservar la salud renal y mantener el desarrollo normal del niño.

  • Hipospadias: Es una condición en la que el orificio de salida de la orina (meato) no se encuentra en la punta del pene, sino en la cara inferior. Es una de las anomalías genitales congénitas más frecuentes. Puede presentarse en diferentes grados, desde formas leves hasta tipos proximales graves. La reparación quirúrgica generalmente se realiza entre los seis y los dieciocho meses de edad.
  • Testículo no descendido (criptorquidia): Es la falta de descenso del testículo al escroto al nacer. Puede ser unilateral o bilateral. Se puede esperar hasta los seis meses a que descienda espontáneamente; si no lo hace, se recomienda la intervención quirúrgica (orquidopexia). El testículo no descendido no tratado aumenta el riesgo de infertilidad y de tumor testicular en el futuro.
  • Reflujo vesicoureteral (RVU): Es el flujo retrógrado de orina desde la vejiga hacia los riñones. Es una de las causas más frecuentes de infecciones urinarias recurrentes. Mientras que en grados leves puede resolverse espontáneamente, en casos graves puede requerir tratamiento quirúrgico. El seguimiento regular es esencial para prevenir el daño renal.
  • Hidronefrosis: Es la dilatación del sistema colector renal. Es la anomalía del sistema urinario más frecuentemente detectada en la ecografía prenatal. Puede ser causada por obstrucciones como la estenosis de la unión ureteropélvica, la estenosis de la unión ureterovesical o válvulas uretrales posteriores. Los casos leves se siguen mediante observación, mientras que en las obstrucciones graves se realiza una corrección quirúrgica.
  • Válvulas uretrales posteriores: Es una estructura membranosa congénita presente en la uretra de los niños varones que, al obstruir el flujo de orina, puede causar hidronefrosis bilateral y daño renal. El diagnóstico precoz y el tratamiento mediante ablación endoscópica son de importancia crítica para preservar la función renal.
  • Disfunciones vesicales: La vejiga hiperactiva, la disfunción miccional y la vejiga neurógena pueden causar incontinencia urinaria, micción frecuente e infecciones urinarias en los niños. Tras el diagnóstico mediante evaluación urodinámica, se planifica un tratamiento médico, conductual o cateterismo intermitente limpio.
  • Enuresis (incontinencia urinaria): La incontinencia nocturna (enuresis nocturna) debe evaluarse si persiste después de los cinco años. Existen formas monosintomáticas y no monosintomáticas. Se aplica tratamiento conductual, terapia con alarma y, si es necesario, tratamiento médico.
  • Hidrocele y hernia inguinal: La acumulación de líquido alrededor del testículo (hidrocele) y la salida de órganos intraabdominales a través del canal inguinal (hernia) son problemas quirúrgicos frecuentes en niños. El hidrocele comunicante y la hernia requieren tratamiento quirúrgico.
  • Varicocele: Es la dilatación de las venas que irrigan el testículo. Aparece durante la adolescencia y es más frecuente en el lado izquierdo. Si afecta el desarrollo testicular, se realiza una corrección quirúrgica.
  • Cálculos renales: En los niños, pueden formarse cálculos en los riñones y vías urinarias debido a trastornos metabólicos, ingesta insuficiente de líquidos e infecciones. La litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC), la ureterorrenoscopia y la nefrolitotomía percutánea son opciones de tratamiento.
  • Circuncisión y sus complicaciones: La circuncisión es uno de los procedimientos quirúrgicos pediátricos más frecuentes. La fimosis, la parafimosis y las complicaciones derivadas de la circuncisión se evalúan dentro del ámbito de la urología pediátrica.

Métodos de Diagnóstico

En urología pediátrica, un diagnóstico preciso es vital para determinar la estrategia de tratamiento adecuada y evitar intervenciones quirúrgicas innecesarias. Gracias a los métodos de diagnóstico modernos, las enfermedades pueden detectarse en etapas tempranas y de manera precisa.

  • Ecografía: Es el método de imagen de primera elección para evaluar los riñones, la vejiga y los órganos genitales. Al no utilizar radiación y ser repetible, ofrece una gran ventaja en los niños. La hidronefrosis, los cálculos renales, el grosor de la pared vesical y la medición de orina residual se evalúan mediante ecografía.
  • Cistouretrografía miccional (CUM): Es la visualización de la vejiga y la uretra mediante contraste. Es el método estándar de oro para el diagnóstico de reflujo vesicoureteral, válvulas uretrales posteriores y anomalías uretrales.
  • Estudios de medicina nuclear: La gammagrafía DMSA muestra el daño al parénquima renal y su distribución funcional. La gammagrafía MAG-3 evalúa la función de drenaje para determinar el grado de obstrucción. Las tasas de función renal diferencial juegan un papel importante en la toma de decisiones quirúrgicas.
  • Urografía por resonancia magnética: Es un método de imagen avanzado que no utiliza radiación y ofrece información anatómica y funcional de forma conjunta. Proporciona una evaluación detallada en anomalías urinarias complejas.
  • Urodinamia: Es la medición objetiva de las funciones vesicales. Se evalúan la capacidad vesical, la relación presión-flujo y la actividad del esfínter. Es el examen fundamental para el diagnóstico de vejiga neurógena y disfunción miccional.
  • Cistoscopia: Es la visualización endoscópica de la vejiga y la uretra. Puede aplicarse tanto con fines diagnósticos como terapéuticos.
  • Exámenes de laboratorio: El análisis de orina completo, el urocultivo, las pruebas de función renal, la medición de metabolitos formadores de cálculos en orina de 24 horas y las pruebas hormonales son los métodos de laboratorio básicos utilizados en el diagnóstico.

Enfoques de Tratamiento

En urología pediátrica, el tratamiento se planifica en un amplio espectro, desde métodos conservadores hasta técnicas quirúrgicas avanzadas. La decisión de tratamiento se toma según el tipo de enfermedad, su gravedad y el estado general del niño.

Tratamiento conservador y seguimiento: En casos como hidronefrosis leve, reflujo vesicoureteral de bajo grado e hidrocele no comunicante, se puede aplicar una estrategia de espera con seguimiento ecográfico regular. En muchos casos, se observa una resolución espontánea.

Tratamiento médico: El tratamiento antibiótico en infecciones urinarias, los fármacos anticolinérgicos en disfunciones vesicales, la desmopresina en la enuresis y la regulación metabólica en cálculos renales constituyen los componentes médicos del tratamiento. El uso de antibióticos profilácticos puede aplicarse para proteger los riñones en pacientes con riesgo de infecciones recurrentes.

Intervenciones endoscópicas: La ablación de válvulas uretrales posteriores, el tratamiento con inyección endoscópica para el reflujo vesicoureteral, la incisión de ureterocele y la ureterorrenoscopia para el tratamiento de cálculos son métodos endoscópicos mínimamente invasivos. Estas técnicas pueden aplicarse con seguridad incluso en niños pequeños.

Cirugía laparoscópica y robótica: Se aplican técnicas de cirugía laparoscópica y asistida por robot en nefrectomías, pieloplastias, reimplante ureteral y cirugía de testículo no descendido. Ofrecen las ventajas de incisiones más pequeñas, menos dolor y una recuperación rápida.

Cirugía abierta: Muchos procedimientos como la reparación de hipospadias, orquidopexia, reparación de hernia inguinal, pieloplastia y cirugía de cálculos renales se realizan con éxito mediante métodos de cirugía abierta. En urología pediátrica, se obtienen excelentes resultados cosméticos y funcionales mediante el uso de técnicas microquirúrgicas y materiales de sutura finos.

Tratamiento conductual y uroterapia: El entrenamiento vesical, los programas de micción programada, la regulación de la ingesta de líquidos y el tratamiento del estreñimiento son enfoques eficaces para los problemas de incontinencia funcional. Con la terapia de biofeedback, se le enseña al niño la habilidad de utilizar correctamente los músculos del suelo pélvico.

¿Cuándo acudir a Urología Pediátrica?

Se debe consultar a un especialista en urología pediátrica si se presenta cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Anomalía renal o de las vías urinarias detectada en la ecografía prenatal
  • Infecciones urinarias recurrentes
  • Problemas de incontinencia urinaria, ya sea nocturna o diurna
  • Dificultad para orinar, micción entrecortada o flujo urinario débil
  • Testículos no palpables en el escroto o asimetría
  • Hinchazón o dolor en la zona genital
  • Cambios en el color de la orina o presencia de sangre en la orina
  • Problemas o complicaciones relacionados con la circuncisión
  • Quejas urinarias acompañadas de dolor abdominal o lumbar
  • Sospecha de cálculos renales
  • Dolor o hinchazón en el escroto durante la adolescencia

Diagnóstico Prenatal y Enfoque Posnatal

Hoy en día, muchas anomalías del sistema urinario pueden detectarse mediante ecografías realizadas durante el embarazo. La hidronefrosis prenatal, el riñón multiquístico displásico, la agenesia renal y las válvulas uretrales posteriores son las principales patologías que reciben diagnóstico prenatal. El diagnóstico prenatal ofrece una gran ventaja para la planificación del enfoque posnatal, la información a la familia y, si es necesario, la realización del parto en un centro adecuado.

En la evaluación posnatal, el diagnóstico se confirma mediante ecografía y, en los casos necesarios, mediante CUM, estableciéndose el plan de tratamiento. El inicio de antibióticos profilácticos, la programación quirúrgica y el protocolo de seguimiento se determinan de forma individual para cada paciente.

¿Por qué el Hospital Koru?

El departamento de urología pediátrica del Hospital Koru ofrece soluciones quirúrgicas modernas y seguras a los pacientes pediátricos con cirujanos especializados en su campo. Con tecnologías avanzadas de quirófano, especialistas en anestesia pediátrica y soporte de cuidados intensivos, se realiza cualquier tipo de intervención quirúrgica urológica con seguridad. Gracias al uso eficaz de técnicas de cirugía mínimamente invasiva, los procesos de recuperación de nuestros pacientes se aceleran.

En nuestro hospital, la urología pediátrica adopta un enfoque multidisciplinario trabajando en coordinación con los departamentos de nefrología pediátrica, radiología pediátrica y medicina nuclear. La salud de nuestros pacientes está garantizada mediante programas de seguimiento a largo plazo que comienzan desde el periodo prenatal. Con nuestro entorno hospitalario adaptado a los niños y nuestro enfoque de servicio centrado en la familia, aspiramos a hacer que los procesos de tratamiento sean lo más cómodos posible tanto para el niño como para la familia.

En el departamento de Urología Pediátrica del Hospital Koru, nuestros médicos especialistas están a su lado aplicando los métodos de diagnóstico y tratamiento más actuales para la salud urogenital de su hijo. Puede ponerse en contacto con nosotros para solicitar una cita y obtener información detallada.

WhatsApp Cita en Línea