Psiquiatría
En la unidad de psiquiatría se tratan los trastornos de salud mental, principalmente la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar y el trastorno obsesivo-compulsivo.
La psiquiatría es la especialidad médica fundamental que se ocupa del diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades mentales. Situada en la intersección de las ciencias del cerebro y del comportamiento, esta rama abarca un amplio espectro de trastornos como la depresión, los trastornos de ansiedad, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, las adicciones y los trastornos de la personalidad. El Departamento de Psiquiatría del Hospital Koru tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los pacientes ofreciendo soluciones integrales a los problemas de salud mental mediante un enfoque biopsicosocial.
Definición e importancia de la psiquiatría
La psiquiatría, derivada de las palabras griegas "psyche" (alma) e "iatreia" (curación), es una especialidad médica dedicada al tratamiento clínico de los trastornos de salud mental. A diferencia de otras ramas de la medicina, la psiquiatría adopta un enfoque holístico que requiere la evaluación conjunta de factores biológicos, psicológicos y sociales. Los psiquiatras son médicos graduados de facultades de medicina y se distinguen de los psicólogos por su capacidad para prescribir tratamientos farmacológicos.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas en el mundo experimenta un trastorno mental en algún momento de su vida. La depresión se ha convertido en una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y, si no se trata, provoca graves pérdidas individuales y sociales. Estos datos ponen de manifiesto la importancia crítica de la psiquiatría para la salud pública.
Trastornos del estado de ánimo
Los trastornos del estado de ánimo constituyen uno de los grupos de enfermedades más frecuentes en psiquiatría. El trastorno depresivo mayor se caracteriza por un estado de ánimo deprimido, pérdida de interés, disminución de la energía, alteraciones del sueño, cambios en el apetito y dificultad para concentrarse durante al menos dos semanas. Los resultados más eficaces se obtienen cuando se combinan los fármacos antidepresivos con la psicoterapia.
El trastorno bipolar es un trastorno crónico del estado de ánimo en el que se alternan episodios maníacos y depresivos. Durante la fase maníaca se observan exceso de energía, disminución de la necesidad de dormir, pensamientos grandiosos y conductas impulsivas, mientras que en la fase depresiva aparecen todos los síntomas de la depresión mayor. Los estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos atípicos son los agentes farmacológicos fundamentales en el tratamiento del trastorno bipolar. La adherencia al tratamiento y el seguimiento regular son factores determinantes para mantener la enfermedad bajo control.
Trastornos de ansiedad
Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las enfermedades psiquiátricas más comunes en la sociedad y se manifiestan con diferentes cuadros clínicos. El trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, el trastorno de ansiedad social, las fobias específicas y el trastorno de ansiedad por separación son los principales subtipos de este grupo. En estas enfermedades, la persona experimenta un estado de ansiedad excesivo e incontrolable, lo que afecta gravemente sus funciones de la vida diaria.
El trastorno de pánico se define por ataques de pánico recurrentes caracterizados por un inicio repentino de miedo intenso y síntomas físicos. Síntomas como palpitaciones, dificultad para respirar, dolor torácico, mareos y miedo a morir constituyen un cuadro clínico grave que lleva al paciente a acudir a urgencias. En el trastorno de ansiedad social, la persona experimenta miedo a ser avergonzada, ridiculizada o evaluada negativamente en público, desarrollando conductas de evitación de entornos sociales.
En el tratamiento de los trastornos de ansiedad, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) se utilizan como tratamiento farmacológico de primera línea. La terapia cognitivo-conductual es el método de psicoterapia con el mayor nivel de evidencia en los trastornos de ansiedad. La aplicación conjunta de tratamiento farmacológico y psicoterapia ofrece resultados superiores a cualquiera de los dos métodos por separado.
Esquizofrenia y trastornos psicóticos
La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica crónica caracterizada por un deterioro grave del pensamiento, la percepción, el afecto y el comportamiento. Los síntomas positivos (alucinaciones, delirios, pensamiento desorganizado), los síntomas negativos (embotamiento afectivo, aislamiento social, pérdida de motivación) y los síntomas cognitivos (déficits de atención, memoria y funciones ejecutivas) constituyen los tres grupos principales de síntomas de la enfermedad.
Los fármacos antipsicóticos constituyen la base del tratamiento de la esquizofrenia. Los antipsicóticos de primera generación (típicos) y de segunda generación (atípicos) se seleccionan según el cuadro clínico del paciente y su perfil de efectos secundarios. Los antipsicóticos inyectables de acción prolongada ofrecen una opción importante para los pacientes con problemas de adherencia al tratamiento. Además del tratamiento farmacológico, los programas de rehabilitación psicosocial, la rehabilitación vocacional y la educación familiar desempeñan un papel fundamental en la reintegración de los pacientes a la sociedad.
Trastorno obsesivo-compulsivo
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno caracterizado por obsesiones recurrentes (pensamientos, impulsos o imágenes persistentes) y compulsiones (comportamientos repetitivos o actos mentales). Las obsesiones de contaminación y compulsiones de lavado, así como los actos de comprobación, orden, conteo y acumulación, son los subtipos de TOC más frecuentes. La enfermedad limita gravemente la vida diaria de la persona, provocando un deterioro significativo en el ámbito laboral, social y familiar.
En el tratamiento del TOC, el tratamiento con dosis altas de ISRS y la terapia cognitivo-conductual basada en la técnica de exposición con prevención de respuesta son las opciones de primera línea. En casos resistentes al tratamiento, se pueden aplicar estrategias como el uso de clomipramina, la adición de antipsicóticos y métodos de neuromodulación. Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, se logra una reducción significativa de los síntomas en la gran mayoría de los pacientes.
Psiquiatría de las adicciones
Los trastornos por consumo de sustancias y las adicciones conductuales constituyen un subcampo de la psiquiatría de creciente importancia. La dependencia del alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, opiáceos y sustancias sintéticas provoca graves problemas de salud, sociales y legales. La ludopatía, la adicción a internet y la adicción a los videojuegos se evalúan dentro de la categoría de adicciones conductuales.
En el tratamiento de las adicciones se aplican conjuntamente la entrevista motivacional, la terapia cognitivo-conductual, los programas de 12 pasos y el tratamiento farmacológico. La naltrexona, el acamprosato y el disulfiram para la dependencia del alcohol; la metadona y la buprenorfina para la dependencia de opiáceos; y la vareniclina y las terapias de reemplazo de nicotina para la dependencia del tabaco son opciones farmacológicas de eficacia probada. En el Hospital Koru, el tratamiento de las adicciones se aborda de forma integral, integrando terapias individuales y grupales en el proceso terapéutico.
Trastorno de estrés postraumático
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es un trastorno de ansiedad que se desarrolla tras la exposición a desastres naturales, guerras, agresiones sexuales, accidentes graves o eventos que amenazan la vida. La reexperimentación del evento traumático (flashbacks, pesadillas), las conductas de evitación, las alteraciones negativas en la cognición y el estado de ánimo, y los síntomas de hiperactivación constituyen los cuatro grupos principales de síntomas de la enfermedad.
En el tratamiento del TEPT, la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma y la EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) son los métodos de psicoterapia con el mayor nivel de evidencia. En el tratamiento farmacológico, la sertralina y la paroxetina son los fármacos aprobados por la FDA para el TEPT. Con una intervención temprana y un tratamiento adecuado, se puede lograr una recuperación total en una parte importante de los pacientes.
Trastornos de la conducta alimentaria
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades psiquiátricas graves caracterizadas por comportamientos alimentarios anormales y una distorsión de la imagen corporal. La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón son los principales diagnósticos de este grupo. La anorexia nerviosa es el trastorno con la tasa de mortalidad más alta entre las enfermedades psiquiátricas y puede provocar complicaciones graves como arritmias cardíacas, desequilibrios electrolíticos e insuficiencia orgánica.
El tratamiento de los trastornos alimentarios requiere un enfoque multidisciplinario. La coordinación entre el psiquiatra, el psicólogo, el nutricionista y el médico internista es un factor determinante para el éxito del tratamiento. La terapia cognitivo-conductual, la terapia interpersonal y la terapia familiar son métodos de psicoterapia basados en la evidencia para los trastornos alimentarios. En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización y la rehabilitación nutricional.
Trastornos del sueño
Los trastornos del sueño son afecciones que a menudo coexisten con enfermedades psiquiátricas y afectan gravemente la calidad de vida. El insomnio, la hipersomnia, la narcolepsia, la apnea del sueño y las parasomnias son los principales trastornos del sueño. El insomnio aparece en las enfermedades psiquiátricas tanto como síntoma como factor de riesgo. El insomnio crónico no tratado aumenta el riesgo de desarrollar depresión y trastornos de ansiedad.
Para el tratamiento del insomnio, se recomienda la terapia cognitivo-conductual (TCC-I) como tratamiento de primera línea. La educación en higiene del sueño, el control de estímulos, la restricción del sueño y las técnicas de relajación son componentes fundamentales de la TCC-I. En el tratamiento farmacológico se pueden utilizar hipnóticos no benzodiacepínicos de corta duración, agonistas de la melatonina y antidepresivos sedantes en dosis bajas.
Evaluación psiquiátrica y métodos de diagnóstico
La evaluación psiquiátrica comienza con una entrevista clínica exhaustiva. Se evalúan sistemáticamente las quejas del paciente, su historial médico, antecedentes familiares, historial psicosocial y el examen del estado mental. Se utilizan pruebas psicométricas estandarizadas, evaluaciones neuropsicológicas e inventarios de personalidad como herramientas auxiliares para el diagnóstico.
- Entrevista clínica: Técnicas de entrevista estructuradas o semiestructuradas que constituyen la base del diagnóstico psiquiátrico.
- Pruebas psicométricas: Escalas estándar como el Inventario de Depresión de Beck, la Escala de Ansiedad de Hamilton y el MMPI.
- Neuroimagen: La resonancia magnética cerebral, la resonancia magnética funcional y la tomografía por emisión de positrones (PET) se utilizan para descartar patologías orgánicas.
- Análisis de laboratorio: Las pruebas de función tiroidea, los niveles de vitaminas y los niveles plasmáticos de fármacos son parte integral de la evaluación psiquiátrica.
- Electroencefalografía (EEG): Se utiliza para la investigación de focos epilépticos y la evaluación de patologías cerebrales orgánicas.
Enfoques de tratamiento
En la psiquiatría moderna, el tratamiento se lleva a cabo mediante un enfoque holístico en el que se aplican conjuntamente intervenciones biológicas, psicológicas y sociales. La farmacoterapia es uno de los componentes fundamentales en el tratamiento de las enfermedades mentales. Los antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos, estabilizadores del estado de ánimo y psicoestimulantes son los principales grupos de fármacos psicotrópicos. En la elección del fármaco se tienen en cuenta el diagnóstico del paciente, las enfermedades concomitantes, el perfil de efectos secundarios y la respuesta individual.
La psicoterapia es el otro componente esencial del tratamiento psiquiátrico. La terapia cognitivo-conductual, la terapia psicodinámica, la terapia de esquemas, la terapia dialéctico-conductual, la EMDR y la terapia familiar son métodos de psicoterapia ampliamente aplicados. Las técnicas de neuromodulación, como la estimulación magnética transcraneal (EMT), la terapia electroconvulsiva (TEC) y la estimulación del nervio vago, ofrecen alternativas importantes en casos resistentes al tratamiento.
En el Departamento de Psiquiatría del Hospital Koru, nuestros médicos especialistas ofrecen prácticas actuales y basadas en la evidencia para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales, creando planes de tratamiento personalizados para cada paciente dentro del marco del modelo biopsicosocial. Se brinda un servicio integral para que nuestros pacientes recuperen su salud en un entorno terapéutico seguro, de apoyo y estrictamente apegado al principio de confidencialidad.
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