El cáncer de hígado y los tumores que se han diseminado al hígado (metástasis) se encuentran entre los tipos de cáncer más comunes y difíciles de tratar en todo el mundo. No todos los pacientes son candidatos para la cirugía abierta o el trasplante de hígado. En este punto, uno de los tratamientos alternativos más importantes que ofrece la oncología moderna es el método de terapia con microesferas Y90 (radioembolización). Este método, que proporciona un tratamiento dirigido al irradiar el tumor directamente desde el interior, se convierte en una fuente importante de esperanza para los pacientes. La verdadera fuerza del método reside en su capacidad para controlar el tumor preservando en gran medida el tejido hepático sano.
¿Qué es la terapia con microesferas Y90?
La terapia con microesferas Y90 se basa en la administración, mediante un catéter, de millones de microesferas de tamaño submilimétrico que contienen el isótopo radiactivo Itrio-90 (Y90) directamente en los vasos sanguíneos que alimentan el tumor hepático. Las microesferas se alojan en los vasos tumorales, cortando el flujo sanguíneo del tumor y destruyendo las células tumorales desde el interior mediante la administración de una alta dosis de radiación local. La cantidad de radiación administrada a los tejidos sanos circundantes es extremadamente baja. En este sentido, el tratamiento combina las ventajas de la embolización y la radioterapia en una sola sesión. El tratamiento elimina la limitación de la radioterapia externa clásica de poder administrar solo una dosis limitada a la región tumoral, ofreciendo la posibilidad de administrar dosis de radiación muy elevadas al tumor.
Principio de funcionamiento
Mientras que los tumores hepáticos reciben la mayor parte de su irrigación sanguínea de la arteria hepática, el tejido hepático sano se nutre de la vena porta. Gracias a esta característica anatómica, las microesferas administradas en la arteria hepática se alojan predominantemente en el tejido tumoral. Dado que las partículas beta emitidas por el isótopo Y90 son efectivas a una distancia de aproximadamente 2,5 mm, la radiación se concentra en el objetivo. Gracias a esta corta distancia de acción, se causa un daño mínimo a los tejidos circundantes.
¿En qué enfermedades se utiliza?
La terapia con microesferas Y90 destaca como una opción de tratamiento eficaz, especialmente en las siguientes situaciones clínicas:
- Carcinoma hepatocelular (CHC): Cáncer de hígado primario.
- Metástasis hepáticas: Diseminación al hígado de tumores de colon, mama y tumores neuroendocrinos.
- Colangiocarcinoma: Cánceres de las vías biliares.
- Pacientes no aptos para cirugía: Aquellos que no pueden ser operados debido a la ubicación del tumor.
- Pacientes en lista de espera para trasplante de hígado: Con el objetivo de controlar el tumor durante el periodo de espera.
- Casos con respuesta insuficiente a la quimioterapia: Como opción de tratamiento adicional.
- Reducción del tumor antes de la cirugía: Para lograr la resecabilidad.
- Casos de CHC acompañados de trombosis de la vena porta.
- Tumores hepáticos multifocales.
Ventajas de la terapia Y90
En comparación con los métodos de tratamiento tradicionales, la terapia con microesferas Y90 ofrece muchas ventajas importantes:
- Tratamiento dirigido: La alta dosis de radiación se concentra únicamente en el tumor.
- Preservación del tejido sano: El tejido hepático circundante se ve afectado mínimamente.
- Una sola sesión es suficiente: En la mayoría de los pacientes, se obtiene una respuesta significativa con una sola aplicación.
- Bajo perfil de efectos secundarios: No se observan los efectos secundarios de la quimioterapia sistémica.
- Estancia hospitalaria corta: El paciente suele ser dado de alta en 1-2 días.
- Mejora en la calidad de vida: Reducción de los síntomas junto con el control del tumor.
- Compatibilidad con otros tratamientos: Puede combinarse con quimioterapia e inmunoterapia.
- Efecto sistémico limitado: Efectos como la caída del cabello o náuseas son poco frecuentes.
- Tratamiento puente para el trasplante de hígado: Control del tumor durante el periodo de espera.
¿Cómo avanza el proceso de tratamiento?
Antes del tratamiento, un consejo oncológico multidisciplinario evalúa al paciente. El oncólogo médico, el radiólogo intervencionista, el hepatólogo, el especialista en medicina nuclear y el cirujano general realizan la planificación del tratamiento de forma conjunta. Se crea un mapa del tumor mediante imágenes de RM, TC y PET-TC. En la primera etapa, se realiza una angiografía de planificación para determinar los vasos que alimentan el tumor y se embolizan los vasos que podrían presentar "fugas". Con la gammagrafía con MAA (macroagregados de albúmina), se mide la cantidad de fuga hacia los pulmones y se calcula la dosis adecuada.
Etapa de tratamiento
En la sesión de tratamiento propiamente dicha, se introduce un catéter a través de la arteria femoral y se hace avanzar hasta la arteria hepática. Las microesferas Y90 se administran de forma controlada en los vasos del tumor. El procedimiento dura una media de 1-2 horas y generalmente se realiza bajo anestesia local. Durante el tratamiento, el paciente no suele sentir molestias graves; es común sentir una ligera fatiga después del procedimiento.
Proceso posterior al tratamiento
El paciente es monitoreado durante 24 horas y luego es dado de alta. En la 4ª-6ª semana, se evalúa la respuesta al tratamiento mediante imágenes de control. Si es necesario, se puede planificar una sesión adicional o combinarlo con otros métodos de tratamiento. El seguimiento del tratamiento se mantiene mediante análisis de sangre regulares y estudios de imagen.
Puntos a tener en cuenta
Los puntos que los pacientes y sus familiares deben considerar durante el proceso de tratamiento son los siguientes:
- Es normal sentir fatiga leve y dolor abdominal durante la primera semana después del tratamiento.
- Se recomienda un consumo abundante de líquidos y una alimentación equilibrada.
- No se deben omitir las citas de control.
- Se debe acudir al médico en caso de fiebre alta, ictericia o dolor abdominal intenso.
- Se requiere precaución durante un tiempo determinado en el contacto cercano con personas embarazadas o que planeen estarlo.
- Las pruebas de función hepática se siguen regularmente.
- No se deben utilizar medicamentos sin receta sin recomendación médica.
- Se deben seguir las recomendaciones de estilo de vida que apoyen el sistema inmunológico.
- Recibir apoyo psicológico influye positivamente en el proceso de recuperación.
Enfoque oncológico multidisciplinario con la terapia Y90
En el tratamiento de los tumores hepáticos, un solo método puede no ser suficiente. La terapia con microesferas Y90 se combina con otros métodos como la quimioterapia, fármacos dirigidos, inmunoterapia y tratamiento quirúrgico para crear un plan de tratamiento según la situación específica del paciente. En algunos pacientes, la terapia Y90 permite reducir el tumor, haciendo posible posteriormente la resección quirúrgica o la idoneidad para un trasplante de hígado. En este sentido, la Y90 no es un tratamiento aislado, sino un eslabón importante en la cadena de tratamiento oncológico moderno.
Evaluación de la respuesta al tratamiento
La evaluación del éxito de la terapia Y90 requiere criterios especiales más allá de la medición clásica del tamaño del tumor. Además de la disminución del tamaño del tumor después del tratamiento, las características de vitalidad del tumor se siguen mediante RM y PET-TC. La formación de necrosis en el tumor, la disminución de la captación de contraste y la regresión de la actividad metabólica son indicadores de una respuesta exitosa al tratamiento. Por ello, las imágenes de seguimiento se evalúan con protocolos especiales; en lugar de los criterios RECIST estándar, se utilizan los criterios mRECIST o EASL. Se explica detalladamente el proceso de seguimiento a los pacientes para evitar preocupaciones innecesarias.
Como Koru, ofrecemos a nuestros pacientes las posibilidades más avanzadas que el mundo moderno ofrece en el tratamiento de tumores hepáticos con nuestro equipo multidisciplinario compuesto por especialistas en radiología intervencionista, oncología médica, medicina nuclear y hepatología en el campo de la terapia con microesferas Y90. Evaluamos a cada paciente individualmente y apuntamos al mayor éxito terapéutico con una dosificación y planificación personalizadas. Nuestro consejo de tumores determina la estrategia de tratamiento más adecuada analizando detalladamente la situación clínica, las características de la etapa y el cuadro de salud general de cada paciente. Consideramos que proporcionar apoyo tanto médico como espiritual a nuestros pacientes y sus familiares en este difícil proceso es la base de nuestro deber; nos sentimos honrados de estar a su lado en la lucha contra el cáncer de hígado combinando las posibilidades de la medicina moderna con nuestra comprensión de calidad en estándares internacionales y nuestro enfoque de servicio centrado en el paciente.






